Países de la OTAN alertan otra guerra en Europa

Aumenta la preocupación en Europa debido a las amenazas rusas contra la OTAN en medio de un cambio de gobierno norteamericano.

Frente a una amenaza común que no parece cesar, Europa enciende las alarmas por una posible futura guerra en sus propios territorios. La amenaza es representada principalmente por Rusia, pero a ella se le suman las acciones de naciones como China, Irán y Corea del Norte.  La actitud hostil de Rusia hacia los países de la OTAN se encuentra en alza, lo cual instala la preocupación por cómo prepararse para afrontar un futuro incierto

Funcionarios europeos en alerta

En los últimos días, diversos funcionarios y jefes militares europeos realizaron un llamado a la atención a su población para que se preparen para posibles conflictos entre Rusia y la OTAN.

El jefe del ejército británico, Patrick Sanders, instó la necesidad de que el público británico se prepare mentalmente para un conflicto militar con Rusia. “Dentro de los próximos tres años, debe ser creíble hablar de un ejército británico de 120.000 efectivos, incorporando nuestra reserva y nuestra reserva estratégica. Pero esto no es suficiente”, afirmó Sanders.

El ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, dijo que un ataque ruso a la OTAN no es probable por ahora, pero sí es posible dentro de cinco a ocho años. «Escuchamos amenazas del Kremlin casi todos los días… así que tenemos que tener en cuenta que Vladimir Putin podría incluso atacar un país de la OTAN algún día«, dijo Pistorius.

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Noruega, Eirik Kristoffersen, dijo que se debería aumentar el gasto en defensa. “Pero se nos está acabando el tiempo. Sólo quiero enfatizar esto. No sabemos qué pasará con Rusia dentro de tres años. Es importante para nosotros afrontar un mundo incierto e impredecible con una defensa nacional sólida”, afirmó.

El presidente del comité militar de jefes nacionales de la OTAN, Rob Bauer, dijo que la alianza enfrentaba el “mundo más peligroso en décadas”. «Necesitamos que los actores públicos y privados cambien su mentalidad de una era en la que todo era planificable, previsible, controlable, centrado en la eficiencia… a una era en la que cualquier cosa puede suceder en cualquier momento. Una era en la que debemos esperar lo inesperado«, añadió.

El comandante en jefe de Suecia y el Ministro de Defensa Civil de Suecia también advirtieron a su población de la posibilidad de que la guerra llegue a sus tierras. Suecia se encuentra todavía en proceso de adhesión a la OTAN, con un reciente progreso tras la aprobación de Turquía. Su proximidad geográfica a Rusia aumenta su percepción de amenaza.

El ministro de defensa de Polonia comunicó en una entrevista que «Rusia está desafiando la lógica. Lo que ocurrió en 2022 parecía imposible. Debemos estar preparados para cualquier escenario«.

El hecho de que un ataque efectivamente suceda continuará siendo una incógnita. Siguen existiendo altas posibilidades de que la guerra no se extienda a las naciones de la OTAN en un futuro cercano. Por ello, otros funcionarios y analistas se muestran escépticos frente a la posibilidad de una guerra y cuestionan los dichos de sus homólogos. Por ejemplo, un portavoz del primer ministro británico comunicó que hablar de escenarios hipotéticos no era útil.

Sin embargo, lo que quieren transmitir los funcionarios citados es que la idea de que la guerra se extienda a otras partes de Europa no es imposible, para lo cual es mejor estar preparados. El peligro que ello representa amerita a que los líderes europeos replanteen su capacidad para defenderse de las amenazas, incluso sin Estados Unidos.

Esto motiva a las naciones a aumentar el gasto en defensa para poder reaccionar en el eventual caso de que lo temido efectivamente suceda. Por ejemplo, Polonia ya está gastando alrededor de un 4% del PBI en defensa.

Una Europa con menos de Estados Unidos

Los líderes europeos mostraron en sus comunicados una preocupación adicional: la necesidad de Europa por aumentar su capacidad de defensa independientemente de Estados Unidos. Dicha inquietud aumentó con las crecientes posibilidades de que Donald Trump vuelva gobernar Estados Unidos.

En su reciente artículo “Trump is already reshaping geopolitics, Graham Allison expresó cómo el retorno de Trump afecta los cálculos de las democracias europeas y autocracias orientales. Allison explica que frente al discurso de Trump de reducir la ayuda a Ucrania y de alcanzar un acuerdo, Putin esperará al cambio de gobierno antes de llegar a una conclusión acerca de la guerra.

Mientras tanto, expresa como las destrucciones en Ucrania “han derribado las ilusiones europeas de vivir en un mundo en el que la guerra se ha vuelto obsoleta”. Esto despertó una mayor necesidad en Europa por obtener una defensa por parte de la OTAN y especialmente de Estados Unidos.

Sin embargo, Trump no se mostró a favor de seguir siendo el principal sosten de la alianza militar. Trump “se pregunta por qué una comunidad europea que tiene tres veces la población de Rusia y un PIB más de nueve veces su tamaño tiene que seguir dependiendo de Washington para defenderla”, escribe Allison.

Esto empujaría a los líderes europeos a invertir en su propia defensa considerando una menor presencia estadounidense. El jefe de uno de los grupos políticos más grandes de la Unión Europea, Manfred Weber, ya solicitó al continente que se prepare para una guerra sin el apoyo de Estados Unidos y insistió que construyan su propio paraguas nuclear.

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Camila Turner
Camila Turner
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