Mark Rutte es nombrado secretario general de la OTAN

El primer ministro saliente de Países Bajos asumirá el cargo el 1 de octubre, sucediendo al noruego Jens Stoltenberg.

Rutte estará al frente de la mayor alianza militar del mundo en un momento crítico para la seguridad europea, en plena guerra en Ucrania y con las elecciones estadounidenses acercándose.

El ex primer ministro neerlandés se aseguró el puesto civil más alto de la organización militar que requiere la aprobación unánime de los líderes de los países miembros. Para esto necesitó superar el veto de Hungría y esperar a que el presidente rumano Klaus Iohannis, único rival en la contienda, retirara su candidatura hace unas semanas.

El nombramiento de Rutte por un mínimo de cuatro años fue sellado por los embajadores de la OTAN durante una reunión en la sede de la alianza de 32 países en Bruselas. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y sus homólogos le darán formalmente la bienvenida en una cumbre que se celebrará en Washington del 9 al 11 de julio.

Rutte, quien ha liderado el gobierno neerlandés durante 14 años es conocido por su pragmatismo y habilidad para navegar complejas coaliciones políticas. Es el primer ministro que más tiempo mantuvo el cargo en Holanda y tiene un historial de evitar escándalos durante su mandato.  Renunció al cargo el pasado julio ante las discrepancias en su coalición de cuatro partidos sobre cómo contener la inmigración.

El secretario general de la OTAN saliente, Jens Stoltenberg, destacó que Rutte es «un auténtico defensor de la alianza transatlántica y un constructor de consenso», asegurando que deja la OTAN en buenas manos.

Los secretarios generales presiden las reuniones generales y guían las delicadas consultas entre estados miembros para garantizar el funcionamiento de la organización que toma decisiones por consenso. El líder de la OTAN también se asegura de que las decisiones se aplican y habla en nombre de todos los miembros.

Conseguir el puesto de jefe de la OTAN requirió todas las habilidades diplomáticas de Rutte para convencer a los indecisos como el presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan, de que respaldaran su candidatura. Rutte tuvo que aceptar la demanda de Hungría de que no se la obligará a enviar tropas o fondos para un nuevo plan de apoyo a Ucrania

“Como Stoltenberg, Rutte es pragmático y uno de los pocos políticos europeos que ha desarrollado una buena relación de trabajo no sólo con Joe Biden, sino también con Donald Trump. Eso podría ser un activo clave para la OTAN después de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre”, señaló Oana Lungescu, exvocera del jefe de la OTAN.

Rutte, a quien a menudo se ve circular en bicicleta por su localidad natal, La Haya, es graduado en historia y exdirector de recursos humanos en la multinacional de productos de consumo Unilever. Se convirtió en primer ministro de Holanda por primera vez en octubre de 2010.

Como primer ministro de Holanda, Rutte fue un firme defensor de Ucrania y su derecho a defenderse tras la invasión rusa de plena escala en 2022. Bajo su liderazgo, Holanda prometió material militar a Kiev como tanques Leopard y cazas F-16.

«Su experiencia, su pericia en política de seguridad y sus habilidades diplomáticas están en el lugar adecuado», escribió en X el canciller alemán, Olaf Scholz. 

Un reto significativo será gestionar las relaciones internas dentro de la OTAN, especialmente con miembros que tienen posturas divergentes sobre el apoyo a Ucrania. La eventual llegada de Trump al gobierno estadounidense en noviembre podría significar un cambio en la relación de Estados Unidos con la organización. El expresidente norteamericano ha criticado la falta de compromiso de los países europeos de la organización con los objetivos de gasto en defensa.

A pesar de que la Unión Europea alcanzó un récord de 270.000 millones de euros invertidos en defensa en 2023, el bloque tiene algunos puntos débiles como una producción insuficiente de munición y artillería y capacidades todavía mejorables en inteligencia o vigilancia, y sigue dependiendo en gran medida de la aporte estadounidense.  

Rutte ya ha hablado anteriormente de la necesidad de que Europa desarrolle sus propias capacidades de defensa. «Obviamente, si podemos comprar totalmente europeo, fantástico, pero para ser sincero, nunca se llegará a ese punto sin comprar también estadounidense.” declaró a los medios de comunicación de la UE en la Conferencia de Seguridad de Múnich en febrero.  

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Augusto Loza
Augusto Loza

Estudiante avanzado de relaciones internacionales y ciencia política en la Universidad Austral. Redactor sobre contenido de Europa y Occidente.

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