La posibilidad de la Paz

La lógica de la guerra todo lo envuelve. Todo lo define.

La lógica de la guerra todo lo envuelve. Todo lo define.

La guerra como eufemismo o metáfora encierra, de hecho, el propio desenvolvimiento humano. El conflicto es inherente a la relación social. Incluso, la metáfora es el modo elegido por los humanos para construir el 90% de su discurso cotidiano. El arriba, lo superior, la extensión, la lucha, la estrechez son recursos lingüísticos que apelan a la espacialidad o al antropomorfismo para pedagogizar y allanar la comprensión; recurrimos a la analogía como el recurso intelectual más empleado por nuestra pereza. Y así como los “ejércitos” tienen como su objeto de estudio el conflicto y el empleo de la violencia científica, su finalidad no es otra que la paz.

La posibilidad de la paz, Eduardo Cundins
Tapa de «La Posibilidad de la Paz», por Eduardo Cundins.

Vivimos un orden mundial declamado de paz y seguridad internacionales, pero escrito en papel que huele a la pólvora de 1945. La guerra es la arquitecta de la paz. Y así lo entienden el Talmud y San Agustín (respectivamente) “La paz es para el mundo lo que la levadura para la masa” y “La paz constituye un bien tal que no cabe desear otro más preciado ni poseer otro más útil”. La paz la definen los vencedores.  

Es así que la Editorial “Guerrera” («de bandera»), por antonomasia, va más allá de la llana descripción del conflicto y se sumerge en las procelosas aguas de lo metafísico hacia aquellas finalidades últimas a las que se orienta. Así, la institución centenaria “Círculo Militar”, con su equipo editorial lanza esta nueva publicación: “La Posibilidad de la Paz”.

Tal ha sido la acción agresiva, difamatoria y corrosiva sufrida por el “espectro militar” nacional en los últimos 40 años, que la sola mención de “militar” en la tapa de un libro hubiera acarreado una connotación peyorativa, cargada de prejuicios, suspicazmente antidemocrática y, por tanto, debió resignificarse con una denominación tangencial, neutra: “Editorial 1884”. ¿La razón? El año de su creación. Es así, que, una vez más, esa manifestación del conflicto interno se corporiza hasta en la propia denominación, cancelando su pasado como si ello pudiera cambiar la historia. Orwelliano.

La publicación escrita por un investigador (hoy Doctor) de la disciplina de las Relaciones Internacionales casi oculta su “oficio” primigenio. Así, la obra desnuda enfoques y perspectivas que permiten dimensionar la profundidad de la crisis que vive la defensa argentina e invita a transitar un terreno escasamente conocido, colateral, invisibilizado, paradójico (que el autor ha frecuentado). Militares “haciendo” misiones de paz. Quizá la credencial doctoral pueda contrarrestar el prejuicio sobre lo que un militar pueda hacer y decir en este país sureño.

En un crudo prólogo de quien fuera Vicecanciller del Ministro Guido Di Tella en los 90, el Dr. Andrés Cisneros, invita al lector a despojarse de prejuicios y estereotipos, así como a aventurarse a avanzar en reflexiones contraintuitivas, contrariantes, inexploradas, inesperadas. Como lo es el mundo de hoy. Una invitación a un pensamiento abstracto y, por tanto, no lineal, precisamente aquél que caracteriza al pensamiento estratégico.

A lo largo de sus páginas el autor invita al análisis sobre el oprobioso Siglo XX al que tanto Gabriel Kolko como Raymond Aron tildaron de siglo de las guerras o de guerra total. La matriz que impregnaba los inicios del Siglo XX no encontraba otra salida del laberinto de las tensiones internacionales que la guerra, la inevitabilidad de las conflagraciones. El duelo bélico definido por Von Clausewitz reconceptualizaba y hasta “regimentaba” la vida citadina. Lo militar todo lo impregnaba. Se intenta así explicar la hipertrofia militar global que sufrió el mundo y llevó a los vergonzosos holocaustos del siglo pasado.

Repasando los albores de la argentinidad preconstitucional, se describen espíritus conciliadores de prohombres de aquella Patria en ciernes y las circunstancias que tipifican ese perfil de pacificadores propios de estas riberas. Como lo fueron San Martín y Urquiza, este último en un episodio en el que saliera como mediador ante la IV Flota y nuestros hermanos paraguayos.

Se describen los conflictos inclusive contra las naciones aborígenes en una definición de enemigo que hasta el propio Martín Fierro sorprende a quien, a su vez fue muy crítico de las normas de aquella Argentina en formación. Jorge L. Borges es nombrado, en cierta contradicción respecto a su animadversión a lo militar y su abuelo (militar). Pero lo medular de la propuesta recala en la comparación de las instituciones internacionales y las causas de su fracaso como los fue la Sociedad de las Naciones y las (aún vigentes) Naciones Unidas.

Cierto auto-menoscabo nacional no permitiría admitir que la matriz actual de la única herramienta disponible para la solución (o al menos la mitigación) por medios pacíficos de las controversias interestatales pudo ser un “invento argentino”. En efecto, Carlos Saavedra Lamas, premio nobel de la paz 1936, supo concebir un par ordenado que aún hoy conserva la esencia de la presencia de un tercero (excluido) en la salida pacífica de una disputa con alguna expectativa de éxito. Solución negociada. Se agregan también qué otros dos casos de nobeles de la paz han recaído en argentinos. Completando así un cuadro de suma afinidad al título de la obra.   

Se describen las curiosas etapas adoptadas por la diplomacia argentina concomitantes con la Segunda Guerra Mundial tales como el aislacionismo, la evasión por medio del derecho, el moralismo y varias otras que son descriptas siguiendo la pluma de Carlos Escudé.

Pero lo medular de la investigación plasmada en el texto es descorrer el velo que oculta el quehacer de los uniformados argentinos en la arena mundial. La apertura que permite el lucimiento de tantas otras disciplinas que no hacen más que prestigiar a los nacidos en este suelo. Contra la invisibilización sistemática de los valores del militar argentino merecen, en esta labor internacional una epifanía que las muestre en toda su dimensión. Las nuevas generaciones merecen no cargar la pesada mochila de errores asignados a sus predecesores de uniforme.

La obra demuestra de modo contundente las deformaciones que tuvo tanto la política exterior argentina y la inconsistencia sea en lo temporal cuanto en lo estructural al no coordinar la expresión externa de la política nacional. Advierte el error de confundir política internacional con política exterior, pero a su vez descubre el valor de la “diplomacia militar” que en el mundo todo es reconocida y respetada. Como la ideología no permitió ver el todo, (el árbol tapando al bosque) la insustanciación de lo militar quedó sometida a una mera manifestación simbólica inconsistente. Es por ello que luego la obra transita en las definiciones de Políticas de Estado (Hincho -2015) y las condiciones que éstas requieren para, finalmente, negar que las misiones de paz lo sean (como otros lo afirman).

La obra sirve como un digesto atestado (quizás por demás) de autores y citas textuales que respaldan las afirmaciones vertidas y que ofrecen a los investigadores un sinnúmero de fuentes a consultar en un espectro diverso en enfoques y perspectivas.

Finalmente, el libro ofrece un significativo número de ventajas y fortalezas acarreadas por la sola participación en misiones de paz. Intentando descifrar que la conflictividad ha sofisticado su expresión llegando a definiciones inauditas como las de “guerras tranquilas”, revoluciones de colores, guerra civil molecular, irrestrictas, irregular compleja, sin carácter internacional, de la tercera especie, en la zona gris, amenazas híbridas, guerras subrogadas, salvajismo (ISIS), irrestrictas o total (china o rusa), OOTW, paz insegura, civil intermitente, cognitivas o gradaciones sucesivas o simultáneas que van desde la 4ta a la 7ma generaciones.  

Siendo pues que las guerras “no son como las de antes” y que desafían a la imaginación más prodigiosa planteando, en principio que la mayoría de los conflictos actuales son internos y que la criminalidad doméstica se ha transnacionalizado y el conflicto internacional se ha “domesticado” volviéndose inasible e insoluble. En la actualidad se usurpan las funciones del estado en las que orgánicas clandestinas subestatales controlan territorios y su población en las que emergen señores de la guerra que extorsionan con el control de los alimentos, armas o agua a pueblos enteros… queda claro que el desafío de las organizaciones que intenten pacificar estos territorios, aun con mandatos robustos se ven desafiados permanentemente. El esfuerzo de anticipación es indescifrable y el aporte para “conocer” estas expresiones: imprescindible.

Esta visión insólita u original de las misiones de paz, sin proponérselo, complementa el artículo de Nicolás Promianzo “Que son las Misiones de Paz de la ONU y que rol cumple Argentina” publicado el pasado 11 de octubre 2023, disponible en  https://radarint.com/que-son-las-misiones-de-paz-de-la-onu-y-que-rol-cumple-argentina/  un personal aporte sobre “el estado de situación” podría referirse a ampliar otras expresiones difundidas por medios o funcionarios oficiales que han conducido la gestión.

El libro ya está disponible en la Librería del Círculo Militar (y Museo de Armas de la Nación) en Maipú y Av. Santa Fe (CABA) y, prontamente en la principales librerías. 

Compartí tu opinión
Eduardo Cundins
Eduardo Cundins
Artículos: 1

4 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. I would like to thank you for the efforts you have put in writing this website. I’m hoping the same high-grade website post from you in the upcoming as well. In fact your creative writing skills has inspired me to get my own blog now. Actually the blogging is spreading its wings fast. Your write up is a good example of it.