Irán y Pakistán intercambian ataques aéreos contra grupos armados no estatales

A pesar de que Irán y Pakistán han llevado a cabo ataques aéreos contra el territorio del otro, ambos gobiernos buscan evitar una escalada en el conflicto, que involucra a grupos armados no estatales y no a las Fuerzas Armadas de ambos Estados.

Irán y Pakistán han llevado a cabo ataques aéreos contra el territorio del otro con el objetivo de alcanzar a distintos grupos armados no estatales, ubicados a lo largo de la frontera de 900 kilómetros que separa a ambos países.

En un principio, los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) atacaron a un grupo armado en la ciudad de Panjgur, en la provincia paquistaní de Baluchistán, el martes por la noche. Ello generó la respuesta inmediata que Pakistán, que bombaredeó distintos sitios y escondites de grupos armados en la provincia iraní de Sistán-Baluchistán a primera hora del jueves. Recordemos que la región de Sistán-Baluchistán ha sido durante mucho tiempo una base para los grupos separatistas que luchan contra el Estado paquistaní.

Los ministerios de Relaciones Exteriores de ambos países emitieron comunicados expresando que, si bien respetaban la integridad territorial del otro, lanzaron los ataques con el fin de salvaguardar su seguridad nacional. El ataque iraní se produjo horas después de que Irán y Pakistán realizaran un ejercicio naval conjunto.

Región de Baluchistán. Fuente: AFP

El ataque iraní

Inicialmente, la guardia revolucionaria iraní, una fuerza de élite que responde directamente al Líder Supremo, el ayatolá Ali Jamenei, llevo a cabo un ataque con misiles y vehículos aéreos no tripulados contra el grupo armado Jaish al-Adl (“Ejército de la Justicia”), un grupo étnicamente baluchi y de profesión sunita, en una región montañosa de Pakistán, cerca de la frontera con Irán.

El grupo baluchi lucha por mejores condiciones de vida en la provincia de Sistán-Baluchistán, la más empobrecida de Irán y escenario de tensiones fronterizas desde hace mucho tiempo. Sin embargo, Teherán lo considera una organización terrorista debido a los ataques que lleva a cabo contra fuerzas de seguridad iraníes en la región. Por esto, funcionarios iraníes llaman al grupo Jaish al-Zulm, o Ejército de la Injusticia.

El grupo nació del seno de Jundallah, otro grupo baluchi iraní, al que Teherán ha acusado de tener vínculos directos con Estados Unidos e Israel. El líder de Jundallah, Abdolmalek Rigi, fue capturado en una operación del ejército iraní en la que aviones de combate forzaron el aterrizaje de un avión de pasajeros que lo llevaba de Emiratos Árabes Unidos a Kirguistán en 2010. Ese mismo año, el líder baluchi fue ejecutado en Teherán.

El pasado miércoles, Hossein Amirabdollahian, canciller iraní, dijo que el ataque en «suelo pakistaní» fue una respuesta a los recientes ataques del grupo contra la ciudad iraní de Rask, en la provincia de Sistán-Baluchistán.

«El grupo se ha refugiado en algunas partes de la provincia pakistaní de Baluchistán. Hemos hablado con funcionarios paquistaníes varias veces sobre este asunto«, dijo el martes el ministro de Relaciones Exteriores de Irán desde la ciudad de Davos. El gobierno pañistaní confirmó que dos niños murieron en el ataque.

Pakistán califció de “inaceptable” la acción iraní en un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteirores, además de que aseguró que el país se reserva el derecho de responder a este «acto ilegal«. Sn embargo, el comunicado también especificó que Islamabad no quería provocar una escalada en las tensiones.

«Pakistán respeta plenamente la soberanía y la integridad territorial de la República Islámica del Irán«, reza el comunicado.

La represalia de Pakistán

En represalia por el ataque iraní, Pakistán lanzó una serie de ataques aéreos con aviones no tripulados y cohetes contra una aldea fronteriza en la ciudad de Saravan, a unos 1.800 kilómetros de la capital iraní, Teherán. Los mismos tenían como objetivo a una serie de «notorios terroristas» baluchis. Tras lo ocurrido, el gobierno con sede en Teherán informó que nueve personas, entre ellas siete mujeres y niños, murieron en los ataques.

Pakistán dijo que su ataque se basó en «inteligencia creíble» de «actividades terroristas inminentes a gran escala» desde el otro lado de la frontera. La operación recibió el nombre en clave de «Marg Bar Sarmachar» (“Muerte a Sarmachar”).

«En los últimos años, en nuestros compromisos con Irán, Pakistán ha compartido constantemente sus serias preocupaciones sobre los refugios seguros y santuarios de los que disfrutan los terroristas de origen pakistaní que se hacen llamar ‘Sarmachars’ en los espacios no gobernados dentro de Irán«, expresó la cancillería pakistaní en su comunicado.

«Sin embargo, debido a la falta de acción sobre nuestras serias preocupaciones, estos llamados Sarmachars continuaron derramando la sangre de pakistaníes inocentes con impunidad«, agregó; y resaltó que «Esta acción [el ataque de Pakistán] es una manifestación de la determinación inquebrantable de Pakistán de proteger y defender su seguridad nacional contra todas las amenazas«.

Concretamente, los objetivos de Pakistán eran el Frente de Liberación de Baluchistán (FLB) y el Ejército de Liberación de Baluchistán (ELB), dos grupos separatistas que han lanzado numerosos ataques dentro de Pakistán en los últimos años.

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Santiago Vera García
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