Henry Kissinger visita China a sus 100 años de vida

El intelectual y ex secretario de Estado norteamericano, que cumplió 100 años en 2023, abogó por una mejora en las relaciones entre China y Estados Unidos en su sorpresiva visita a Beijing.

Henry Kissinger, teórico y ex secretario de Estado de los Estados Unidos, se reunió el martes con el ministro de defensa chino Li Shangfu y el miércoles con Wang Yi, máximo responsable de la política exterior china. La visita, que fue realizada en calidad de ciudadano privado, tiene un gran peso simbólico, además de que busca mejorar el vínculo sino-estadounidense, el cual se encuentra en su punto más bajo desde el establecimiento las relaciones entre ambos países en 1979, política de la que Kissinger fue el principal artífice.

 Medios chinos anunciaron que Kissinger estaba en Beijing «como amigo de China« y que «Estados Unidos y China deben eliminar los malentendidos, coexistir pacíficamente y evitar la confrontación«. En 1971, en su rol de consejero de Seguridad Nacional, Kissinger realizó una visita secreta a China en medio de la Guerra Fría y facilitó la reunión en 1973 entre Mao Zedong y Richard Nixon, presidente del que luego sería secretario de Estado. «La historia y la práctica han demostrado repetidamente que ni Estados Unidos ni China pueden permitirse tratar al otro como un adversario”, dijo Kissinger.

El viaje del premio noble de la paz llega exactamente un mes después de la gira por China de Antony Blinken, actual secretario de Estado americano, y primera persona en su cargo en visitar el gigante asiático desde Mike Pompeo en 2018. La visita de Blinken había sido planificada originalmente para noviembre del año pasado, pero fue postergada por el incidente del globo espía. 

Al mismo tiempo que Kissinger llegaba a Beijing, se encontraba allí John Kerry, secretario de Estados durante la presidencia de Obama, en calidad de enviado climático del gobierno de Biden. Estas visitas se suman a la realizada este mes por Janet Yellen, secretaria del Tesoro estadounidense, en una clara muestra de la intención americana de aumentar la comunicación y mejorar la relación con China

Li Shangfu, con quien Kissinger se reunió el martes, es ministro de defensa desde marzo de este año y ha levantado polémicas desde antes de su nombramiento. En 2018, fue sancionado bajo la ley estadounidense para contrarrestar a adversarios a través de sanciones (CAATSA, por sus siglas en inglés) mientras ejercía el cargo de Director del Departamento de Desarrollo de Equipos de la Comisión Militar Central. El motivo de esta sanción fue la compra a Rusia de aviones de combate Su-35 y misiles S-400. Durante el Diálogo de Shangri-La a principios de este año, el gobierno chino rechazó una reunión entre Li Shangfu y su par estadounidense Lloyd Austin.

En la reunión con Kissinger, Li dijo que “algunas personas en Estados Unidos no han querido alcanzar un punto a mitad de camino con China, lo que ha provocado que las relaciones entre China y Estados Unidos se encuentren en el punto más bajo desde el establecimiento de relaciones diplomáticas«. Además, dijo que si Estados Unidos hace un “juicio estratégico correcto”, ambos países seguramente puedan seguir trabajando juntos y promoviendo un “desarrollo sano y estable« en sus relaciones. 

En la siguiente reunión, Kissinger dialogó con Wang Yi, director de la oficina de la comisión central de Asuntos Exteriores del Partido Comunista de China, lo que le convierte en el diplomático de mayor rango de China, incluso por encima del ministro de Relaciones Exteriores, Qin Gang.

Según medios chinos, el máximo diplomático señaló que «intentar transformar China es imposible, y bloquear y contener a China es aún más imposible«, y que “la política estadounidense hacia China requiere una sabiduría diplomática al estilo Kissinger y un coraje político al estilo Nixon«.

Matthew Miller, portavoz del Departamento de Estado, resaltó que las autoridades estadounidenses se enteraron de la visita planeada por Kissinger durante las reuniones de Antony Blinken con funcionarios chinos el mes pasado. Cuando se le preguntó si habría algún inconveniente en que Kissinger se reúna con el ministro de defensa sancionado por su país, respondió que «nos opondríamos a que alguien violara nuestras sanciones, pero no tengo entendido que una reunión viole esas sanciones«. «De hecho, hemos dicho que creemos que nuestro propio secretario de Defensa podría reunirse con el ministro de Defensa sancionado, y eso sería apropiado«, agregó. 

Beijing cortó las comunicaciones militares de alto nivel con Estados Unidos en agosto del año pasado luego de la visita de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, a Taiwán. A este respecto, China sostiene que el obstáculo que impide retomar las comunicaciones son las sanciones unilaterales estadounidenses.

Esta no es la única vez que Kissinger visita China en los últimos años, puesto que, en 2019, el ex secretario de Estado se reunió con Xi Jinping, presidente de China. La cálida recibida que le dieron a Kissinger tanto en aquella ocasión como actualmente muestra el contraste entre la valoración de los altos mandos chinos de los “viejos amigos” con las posturas más agresivas tomadas frente a nuevas administraciones.

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Augusto Loza
Augusto Loza

Estudiante avanzado de relaciones internacionales y ciencia política en la Universidad Austral. Redactor sobre contenido de Europa y Occidente.

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