Comienzan las elecciones en Rusia

Gracias a la manipulación del sistema electoral y a la destrucción de la oposición, se espera una nueva victoria de Putin en las elecciones presidenciales.

Hoy comienzan las elecciones en Rusia que se darán por finalizadas este domingo 17 de marzo. Es la primera elección presidencial rusa que se extenderá a lo largo de tres días, incluyendo a las zonas ocupadas de Ucrania. De esta manera, Rusia elegirá al presidente de los próximos 6 años. Para comprender cómo se desarrollarán los comicios, primero es necesario entender su sistema de gobierno, su sistema electoral y su sistema de partidos.

Rusia se define como una “democracia federal” con forma republicana de gobierno y semipresidencialista. El poder ejecutivo está compuesto por un presidente como jefe de Estado y un primer ministro como jefe de gobierno. A nivel interno está compuesta por 85 sujetos federales los cuales se dividen en 6 tipos: Repúblicas, Krais, Oblasts, Ciudades Federales, Oblasts autónomos y Okrugs autónomos

En cuanto a su sistema electoral, posee un mecanismo de votación directa con posibilidad de doble vuelta. Por lo tanto, si ningún candidato recibe más de la mitad de los votos, es decir, una mayoría absoluta, se realiza la segunda vuelta con un requerimiento de mayoría simple. Esta última se celebraría el 7 de abril, por lo cual el ganador tomaría el poder el 7 de mayo.

Sin embargo, teniendo en cuenta resultados pasados y las condiciones en las que se dan las elecciones, no se espera una segunda vuelta. En el 2018, Putin obtuvo alrededor de un 77%, mientras que el segundo más votado se encontraba muy por detrás en un 12%.

Con respecto a su sistema de partidos, se lo puede clasificar como un sistema de partido hegemónico. Esto significa que se permite la existencia de otros partidos, pero siempre sale victorioso el partido principal mediante prácticas fraudulentas o medidas favorables. Por lo tanto, el resto de los partidos no tienen una posibilidad real de acceder al poder.

Tras dos mandatos presidenciales continuos, la Constitución rusa le impedía a Putin continuar como presidente. Por ello, en el 2021 impulsó una reforma constitucional que le habilitó presentarse en dos elecciones más. De este modo, Putin puede extender su mandato hasta 2036.

Para postularse a la presidencia en Rusia son necesarias dos millones de firmas, tanto si se es candidato independiente o nominado por un partido. Además, el candidato debe tener más de 35 años, ser ciudadano ruso y haber vivido en Rusia de manera permanente durante al menos 25 años.

Mediante la reforma del 2021, Putin modificó el mínimo de residencia de 10 años a 25 e impuso que los candidatos no puedan tener ciudadanía extranjera o permiso de residencia en un país extranjero. En el caso de cumplir con todos los requisitos, la candidatura debe ser aprobada por la Comisión Electoral Central (CEC) rusa, instancia que no suelen pasar muchos aspirantes. De esta manera, Putin complejiza cada vez más la oportunidad de opositores a presentarse en las elecciones.  

En los comicios de este año solo se elegirá el cargo de presidente. Luego, el presidente deberá nombrar al Primer Ministro con aprobación del parlamento, quien después deberá elegir a los ministros. Por otra parte, las próximas elecciones legislativas para la formación de la Duma se realizarán en el 2026. El parlamento ruso (la Asamblea Federal) está compuesto por la cámara baja denominada la Duma Estatal con 450 diputados y la cámara alta denominada el Consejo de la Federación con 170 senadores.

Un único ganador posible.

Las elecciones llegan en un momento de gran polémica, y no solo por la guerra en Ucrania. En febrero se anunció la muerte en extrañas circunstancias de Alexey Navalny, el principal opositor político de Putin, en una cárcel de máxima seguridad. Putin tiene un largo historial de acusaciones de asesinatos de sus opositores con el objetivo de que nadie pueda reemplazarlo ni cuestionarlo en su presidencia.

Los asesinatos y encarcelamientos no son las únicas herramientas utilizadas por el presidente. Recientemente, la Comisión Electoral rusa rechazó la candidatura de Boris Nadezhdin, la única figura pacifista restante en las elecciones. El órgano argumentó que había irregularidades en un 15% de las firmas que presentó para avalar su candidatura. Al igual que Boris, la mayoría de los candidatos fueron rechazados por la misma razón o por no alcanzar el mínimo requerido de firmas.

En un principio se presentaron 11 aspirantes a la presidencia. Sin embargo, solo 3 lograron ser aceptados por la Comisión Electoral, sin contar al actual presidente. Los candidatos son: Vladislav Davankov, del partido Gente Nueva, Leonid Slutski, del Partido Liberal Democrático de Rusia (LDPR) y Nikolái Jaritónov, del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR).

Es importante tener en cuenta que todos los candidatos aceptados tienen posturas cercanas al Kremlin y no representan un desafío a las políticas de Putin, incluida la guerra en Ucrania. Esto garantiza que no haya un cuestionamiento a sus medidas y que no exista una verdadera oposición a sus ideas que pueda despertar una movilización en la población.

Además, Putin fue acusado de cambiar los resultados electorales en diversas ocasiones. Por ejemplo, en el referéndum del 2020, Alexey Navalny calificó a los resultados como falsos y una gran mentira.

Otros mecanismos utilizados por el Kremlin para consolidar el poder de Putin incluyen a la propaganda y a la prohibición de sitios webs y de las protestas. Todo ello mantiene a una población alejada de la realidad y donde es difícil conocer la verdadera opinión popular.

Por estas razones, se espera con casi total seguridad que Putin continúe su presidencia al menos un mandato más. Esto demuestra unas elecciones meramente simbólicas para aparentar una democracia en un sistema autoritario, otorgándole a la población una falsa sensación de elección.

Al respecto, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, denunció que las elecciones rusas no serán libres ni justas, ya que la oposición está “en la cárcel, algunos han sido asesinados y muchos están en el exilio”. “Nadie espera que las elecciones traigan algún cambio en el Kremlin”, agregó.

Gracias a sus mecanismos, Putin no encuentra ningún oponente real que le impida seguir al mando del país. Se podría describir a las elecciones como una simple formalidad para extender el mandato de Putin, ya que nada se escapa de su control. De este modo, Putin puede utilizar los resultados para legitimar su poder y argumentar que existe un gran apoyo por parte de la población hacia la guerra contra Ucrania.

Así es como llegaría a cumplir su quinto mandato al frente de Rusia, ya sea como primer ministro o como presidente. Putin fue elegido presidente por primera vez en el 2000, ocupando el puesto por dos mandatos de cuatro años. Luego, fue primer ministro de su aliado Dimitri Medvedev en el 2008 quien modificó el periodo presidencial de 4 a 6 años. Putin volvió a la presidencia en 2012 y ganó la reelección en el 2018. De confirmarse su victoria, Putin gobernará Rusia hasta al menos el 2030.

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Camila Turner
Camila Turner
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