Bolivia e Irán estrechan lazos y encienden las alarmas de la región

Los mandatarios de Bolivia y de Irán se reunieron nuevamente y acordaron profundizar su asociación bilateral en sectores como las telecomunicaciones.

Durante el más reciente encuentro de líderes del Foro de Países Exportadores de Gas en Argelia, los presidentes de Bolivia, Luis Arce, y de Irán, Ebrahim Raisi, decidieron intensificar su colaboración mutua. En la reunión, Raisi describió las relaciones entre Irán y Bolivia como «amistosas y en evolución», destacando que «los lazos entre ambos países van más allá de lo político y deben fortalecerse continuamente».

El gobierno iraní, con el objetivo de expandir su influencia en Latinoamérica, también anunció que el Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Hosein Amir Abdolahian, supervisará la activación de la comisión conjunta de cooperación entre ambas naciones. Raisi advirtió que «los resultados de esta colaboración deben ser concretos y beneficiosos para ambas partes».

“Evaluamos el fortalecimiento del intercambio comercial en la reconstrucción post pandemia y un plan estratégico que incluye la salud, cultura, educación, agencia espacial, agro y telecomunicaciones”, compartió Arce en su cuenta de Twitter.

Hasta ahora, ni el gobierno de Teherán ni las autoridades bolivianas han proporcionado información detallada sobre los proyectos contemplados en el acuerdo acordado en Argelia. Sin embargo, la oposición boliviana ya ha expresado su preocupación.

El compromiso anunciado entre los presidentes se suma al controvertido memorándum de entendimiento firmado previamente para ampliar la cooperación en seguridad y defensa. Este acuerdo, rubricado en Teherán por los ministros de Defensa boliviano e iraní, implica colaboración en fronteras y control migratorio, generando preocupaciones sobre la seguridad regional.

El memorándum de entendimiento entre Bolivia e Irán ha generado controversia debido a su alcance y las implicaciones que ha suscitado. A pesar de que el contenido íntegro del pacto no ha sido publicado, se entiende que Teherán ayudará a La Paz en la lucha contra el narcotráfico y en otros sectores como el científico, de defensa y seguridad.

Las cláusulas secretas del memorandum de entendimiento entre Bolivia e Irán han generado preocupación y críticas, ya que el contenido íntegro del pacto no ha sido revelado públicamente. La oposición boliviana ha expresado inquietud y ha solicitado al gobierno que informe sobre los detalles y alcances de este convenio secreto. Incluso países vecinos como Argentina han manifestado su rechazo y preocupación por la falta de transparencia en este acuerdo bilateral.

Además de la asistencia en vigilancia fronteriza con aviones no tripulados, similar a la situación en Venezuela, el pacto también abarca entrenamiento militar. La presencia de instructores iraníes, cubanos y venezolanos en la «Escuela Antiimperialista» militar boliviana evidencia la larga relación entre el Movimiento al Socialismo y el régimen iraní, que se remonta al primer mandato de Evo Morales en 2006. Esta amistad ha incluido visitas de alto nivel y la apertura de un canal de televisión iraní que difunde propaganda musulmana en Bolivia.

Además, el Movimiento al Socialismo (MAS) facilitó la creación de centros de estudio del islam y la construcción de mezquitas para atraer conversos. Durante la presidencia interina de Jeanine Áñez, las relaciones se vieron interrumpidas, pero Arce restableció los lazos poco después de asumir su cargo en noviembre de 2020.

Según Joseph Humire, director ejecutivo del Center for a Secure Free Society (SFS), Bolivia como nación no recibe beneficios directos, pero el gobierno sí. Se destaca el apoyo significativo de Irán en áreas como estrategias para mantenerse en el poder, manejo de la oposición, militarización de fronteras, formación de milicias y proyección como actor regional frente a los países vecinos.

Aparte de Bolivia, el gobierno iraní mantiene estrechos vínculos con Venezuela, Nicaragua y Cuba, basados en su postura contraria a Estados Unidos. La relación entre Teherán y Caracas se ha fortalecido significativamente desde la era del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) y ha continuado consolidándose a lo largo de los años.

Irán ha emergido como uno de los principales aliados del gobierno de Nicolás Maduro en los últimos tiempos, especialmente a partir de 2020 cuando Venezuela enfrentó una crisis de escasez de gasolina y recurrió a Teherán para adquirir combustible.

Por su parte, el dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, es uno de los principales aliados de Irán en Latinoamérica y ha respaldado el programa nuclear iraní. De hecho, ambos países firmaron en Managua un memorando sobre cooperación y consultas públicas, durante la visita del canciller iraní, Hossein Amir-Abdollahian, en el país centroamericano.

A la vez, Irán y Cuba son estrechos aliados políticos y comparten su respaldo a Venezuela y su animadversión a EEUU, que mantiene a todos estos países bajo sanciones.

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Rocco di Riscio
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