Arabia Saudita, China, Turquía y Egipto no asistieron a la cumbre del G20 en Cachemira, India

El evento hospedado por India centrado en turismo fue situado en la disputada región de Cachemira, causando oposición de varios países.

La sesión del G20, cuyo foco era el turismo, se tornó polémica debido a la ubicación elegida por el gobierno indio. Srinagar, capital de la Cachemira india, es una región compartida entre China, India y Pakistán, lo cual ha llevado a que se convierta, actualmente, en una de las zonas más disputadas del mundo.

Por ello, China ha decidido boicotear el evento. «China se opone firmemente a la celebración de cualquier forma de reuniones del G20 en territorio en disputa… No asistiremos a tales reuniones«, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang WenbinTanto China como India reclaman la totalidad de Cachemira, lo que ha llevado a dos conflictos armados entre ambos para obtenerla.

Las tensiones entre China e India en la zona han aumentado luego de un enfrentamiento cuerpo a cuerpo en la frontera entre las fuerzas armadas de ambos países, lo cual ha resultado en la muerte de 20 soldados indios y cuatro chinos.

En este contexto, Arabia Saudita, Turquía y Egipto han manifestado su apoyo a la posición China al no asistir a la reunión, aun a pesar de que delegaciones privadas de la industria turística saudíes y turcas se presentaron.

El gobierno indio de Narendra Modi, en agosto de 2019, decidió revocar unilateralmente el estatus de región semiautónoma de la Cachemira India, dividiéndola en dos territorios sujetos a control federal, Jammu-Cachemira y Ladakh.

Desde entonces, las autoridades indias han reprimido a la sociedad cachemir y sus medios de comunicación, y detenido políticos y activistas, además de incluirlos en listas de ‘’no-vuelo’’. Cabe destacar que la población cachemir es predominantemente musulmana, siendo esto un fuerte punto de tensión con el gobierno del nacionalista-hindú Modi.

En un informe publicado por Human Rights Watch en 2022, la organización internacional de derechos humanos reportó que las «políticas represivas del gobierno indio y su falta de investigación y enjuiciamiento de presuntos abusos por parte de las fuerzas de seguridad han aumentado la inseguridad entre los cachemires«.

Adicionalmente, Fernand de Varennes, el relator especial de las Naciones Unidas sobre cuestiones de minorías, señaló que organizar el G20 en Cachemira «inconscientemente proporcionaría un barniz de apoyo a una fachada de normalidad«.

India, por el otro lado, argumenta que es «natural» celebrar eventos del G20 en «Jammu-Cachemira y Ladakh, que son una parte integral e inalienable» del país y uno de los focos turísticos más importantes para el gobierno de Modi.

Por esto último, India busca utilizar el evento para demostrar los avances logrados en la región desde que impuso el dominio del gobierno central. Además, busca exhibir el patrimonio cultural de la región con el fin de posicionarlo como un importante centro turístico mundial.

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Tobías Yapur Alí
Tobías Yapur Alí
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