Altos tiempos de espera para los buques en el Canal de Panamá

Las restricciones impuestas en el Canal de Panamá debido a la sequía producida por el fenómeno El Niño aumentó el tiempo de espera de los buques entre un 44% y un 59%.

Debido a la sequía causada por el fenómeno climatológico El Niño, la Autoridad del Canal de Panamá impuso restricciones en cuanto al número y calado de los buques que pueden transitar por él, con el objetivo de optimizar el uso del agua durante este período. En el mes de agosto, el tiempo medio de espera de los buques sin reserva aumentó entre un 44% y un 59%.

Según la Autoridad del Canal de Panamá, el mes pasado se estimó un tiempo de espera de 8,85 días para el tránsito en dirección sur y 9,44 días para la dirección norte. No obstante, en julio, el promedio era de 5,56 y 6,55 días respectivamente.

Idealmente, se espera que las filas no superen los 90 buques; sin embargo, actualmente hay un poco más de un centenar de buques en espera de tránsito. El 29 de agosto, se registró un total de 135 buques entre las entradas del Atlántico y el Pacífico. De ese total, 82 no contaban con reservaciones y estaban esperando entre 9 y 10 días, cuando anteriormente la espera era de aproximadamente 5 días. El resto de los buques transitan sin demoras, según lo informado por los medios oficiales del Canal.

Esta semana la cifra de 135 buques en espera en ambas entradas disminuyó a 108 buques, es decir un 20%. 

En cuanto a las restricciones, actualmente se aplican dos medidas diarias: en las esclusas Panamax, se conserva el calado y se ajusta el número de tránsitos a 22, mientras que en las esclusas Neopanamax, se permite un calado máximo de 44 pies y se mantiene el número habitual de 10 buques en tránsito.

Esto significa que, en promedio, ahora se permite el paso de 32 buques con un calado máximo de 44 pies (13,41 metros), en comparación con los 36 buques que se permitían previamente con un calado máximo de 50 pies (15,24 metros). Esta reducción ha contribuido a la congestión en el canal.

Los más afectados son los buques petroleros, de carga general y los graneleros de carga seca. Los buques de pasajeros, portacontenedores, de carga refrigerada y portavehículos presentaron menos demoras.

Algunas de las consecuencias incluyen el aumento de las tarifas de flete y la desviación de ciertos buques para evitar retrasos en las entregas. Además, esto genera inquietud en la cadena de suministro a nivel mundial, ya que los precios del gas licuado, el petróleo y sus derivados, así como los granos, podrían encarecerse si las largas esperas persisten.

Si bien se ha registrado un ligero aumento en las precipitaciones durante los últimos dos meses, este no ha sido suficiente para elevar los niveles de la vía navegable ni para atenuar de manera significativa la sequía.

Según las autoridades, se estima que las medidas se mantendrán «en los próximos meses», a menos que se produzcan «cambios significativos en las condiciones meteorológicas» con respecto a lo pronosticado hasta el momento.

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Isabella Hanna Fabre
Isabella Hanna Fabre
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